Libros colgados

De los dos hijos que tengo, uno de ellos ha sido muy cuidadoso con los libros, amante nato de la lectura. Le atrae de la misma forma un libro de Banksy como uno de Gerónimo Stilton, una maravilla, vamos! Mi segundo hijo, Romeo decidió cuando era muy pequeño que lo que su hermano había cuidado con tanto esmero, él no lo haría (menos mal que se le pasó) Rayaba los libros, los rompía, etc y desataba una guerra emocional con su hermano mayor que no os lo puedo contar. Por suerte la cosa cambió, ahora ambos disfrutan muchísimo de los libros, pasan horas enteras en la biblioteca y juntos cuidan de sus tesoros de papel.

Para esos casos donde el libro de nuestro peque se ve accidentado por un hermano menor o por un artista garabateador de libros ajenos, os ofrezco esta idea: convertir el viejo libro en un banderín de papel, colgarlo en la habitación y poder seguir disfrutando de los dibujos, incluso inventar nuevas historias (disparatadas) Estos que veis, nacieron antes que yo: Los sobrinos de Donald van de excursión, editados en 1982. Los encontré en un mercadillo maravilloso y se me ocurrió esta idea…os gustan? Si tienes un tesoro de papel en tu casa y quieres un banderín solo tienes que pedir! (12 euros cada uno)

Fotografía de Ernesto Oehler

Fotografía de Ernesto Oehler

Fotografía de Ernesto Oehler

Fotografía de Ernesto Oehler

Fotografía de Ernesto Oehler

Fotografía de Ernesto Oehler

Fotografía de Ernesto Oehler

Fotografía de Ernesto Oehler

Fotografía de Ernesto Oehler

Fotografía de Ernesto Oehler

Fotografía de Ernesto Oehler