Cuando la camiseta negra deja de serlo

No todo son niñas, niños y mamis. Ya le tocaba a mi maridito recibir algo hecho por mi: aunque él sueña con una camisa o una bermuda, ésta vez lo hice feliz (y tanto) con una simple camiseta negra y un bolsillito aplicado de una tela bonita. Una buena forma de darle utilidad a los restillos y transformar una camiseta básica. ¡El, feliz de la vida!

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